Originalmente habiamos considerado la opción de construir un barco de diseño un tanto standard; un barco que terminase en punta tanto en la parte delantera como trasera, y que la superficie que uniera estos dos extremos tuviera la forma de una elipse como lo muestra la figura de la izquierda.
En base a este diseño, surgieron dos ideas, que se detallan a continución:
1) Construir un bote con esas características pero que su ancho máximo no supere un cierto margen de manera de hacerlo "delgado", tal como lo ilustra la Figura 2. Con esto ganabamos mucha velocidad pues la superficie en la cual el roce viscoso hubiese actuado con el movimiento horizontal era mínima. Sin embargo ese diseño nos ayudaba únicamente para la competencia, sin lograr cumplir con lo solicitado en las restricciones del proyecto, la cual pide que la estabilidad sea una prioridad. Así, una vez descartada esta idea, consideramos la nueva posibilidad de hacer un bote con el mismo diseño pero esta vez más ancho, como lo ilustra la Figura 1. Con esto estaríamos ganando mucha más estabilidad cumpliendo con los requisitos del proyecto. Pero esto no nos dio por satisfechos ya que nuestros intereses van más allá de únicamente cumplir con los requisitos mínimos.
2) A este mismo bote (terminado en punta y con forma elítica) con un ancho intermedio a ambas ideas consideradas anteriormente, podríamos haber efectuado la siguiente mejora en el casco: haberle construido pequeños compartimientos a ambos lados que llenaríamos con arena de manera de poder controlar la estabilidad. Estabámos consientes de que construir algo completamente simétrico no era fácil por lo que lo anterior nos ayudaría a corregir posibles errores ya sea en cuanto a estabilidad o a volumen desplazado de agua.
Finalmente, tras el análisis de las anteriores llegamos a la conlusión de que lo mejor sería construir una embarcación que no desplazara tanta agua (para así evitar el roce viscoso) y que al mismo tiempo sea estable. De esta manera decidimos de que la mejor idea es la que se especificará en el informe, combinando así velocidad y estabilidad.
En base a este diseño, surgieron dos ideas, que se detallan a continución:
1) Construir un bote con esas características pero que su ancho máximo no supere un cierto margen de manera de hacerlo "delgado", tal como lo ilustra la Figura 2. Con esto ganabamos mucha velocidad pues la superficie en la cual el roce viscoso hubiese actuado con el movimiento horizontal era mínima. Sin embargo ese diseño nos ayudaba únicamente para la competencia, sin lograr cumplir con lo solicitado en las restricciones del proyecto, la cual pide que la estabilidad sea una prioridad. Así, una vez descartada esta idea, consideramos la nueva posibilidad de hacer un bote con el mismo diseño pero esta vez más ancho, como lo ilustra la Figura 1. Con esto estaríamos ganando mucha más estabilidad cumpliendo con los requisitos del proyecto. Pero esto no nos dio por satisfechos ya que nuestros intereses van más allá de únicamente cumplir con los requisitos mínimos.
2) A este mismo bote (terminado en punta y con forma elítica) con un ancho intermedio a ambas ideas consideradas anteriormente, podríamos haber efectuado la siguiente mejora en el casco: haberle construido pequeños compartimientos a ambos lados que llenaríamos con arena de manera de poder controlar la estabilidad. Estabámos consientes de que construir algo completamente simétrico no era fácil por lo que lo anterior nos ayudaría a corregir posibles errores ya sea en cuanto a estabilidad o a volumen desplazado de agua.
Finalmente, tras el análisis de las anteriores llegamos a la conlusión de que lo mejor sería construir una embarcación que no desplazara tanta agua (para así evitar el roce viscoso) y que al mismo tiempo sea estable. De esta manera decidimos de que la mejor idea es la que se especificará en el informe, combinando así velocidad y estabilidad.